Las 4 categorías de autónomos
¿Y tú? ¿Qué tipo de autónomo eres? Veamos juntos, a grandes rasgos, las 4 categorías de autónomos que me he encontrado.
Es el autónomo que gana menos de 100k al año y que quiere hacer las cosas bien, pero de forma eficiente, sin pasarse horas con ello. No se considera contable y no le hace ninguna gracia jugar en Excel durante horas. En el pasado delegó su contabilidad a un fiduciario (o lo pensó), pero le parece ridículo pagar tanto, sobre todo porque aun así tiene que hacer un montón de trabajo: escanear/organizar los gastos, clasificar las facturas, etc. para luego mandárselo todo al fiduciario.
A este autónomo lo adoro. Es la persona muy seria que quiere a toda costa seguir un plan contable para pymes, es la persona que disfruta con la complejidad, que quiere amortizar la compra de su MacBook pero idealmente con una tasa decreciente en lugar de lineal para representar «de verdad bien» el cambio de valor. El autónomo que quiere a toda costa una conexión directa con su cuenta bancaria para importar los 3 pagos que recibe al mes.
Es el autónomo que quiere todas las funcionalidades de un software para pymes: contabilidad de partida doble, activos, pasivos e idealmente integrar además en el software la gestión de la casa que posee, pero los software para pymes le parecen aun así un poco caros y no tan simples como le gustaría, así que quiere un software para autónomos.
Es el autónomo que gana más de 100k, pero menos de 500k, sin empleados. Sus colaboradores son otros autónomos que le facturan, así que no tiene que complicarse con nóminas. Cada factura que recibe es simplemente un nuevo gasto. Quiere algo simple y profesional que le permita hacer su declaración de impuestos, gestionar sus declaraciones de IVA y nada más. No necesita funcionalidades súper complejas para la importación de productos desde un país fuera de la UE por los que todavía hay que pagar aranceles que luego se reembolsan, etc...
Empezó hace varios años como autónomo, pero entretanto fundó una GmbH, tiene algunos empleados y entiende que lo principal en su oficio es su oficio (y no la contabilidad).
Su fiduciario le ha dicho que tenía que pasar a un software serio, pero él odia ese software y quiere seguir usando algo simple; al fin y al cabo, le da igual conocer su rentabilidad por cliente. Quiere seguir vendiendo su servicio, mandar sus facturas y cobrar: ¡Basta!